PÚAS EL ERIZO.

Púas era un erizo pequeñito de color marrón, un poco torpe,

de hocico negro y  de patitas gordas.

Siempre se metía en líos, por culpa de sus púas pinchosas.

Un día, Doña Gatita estaba tejiendo un gorrito muy lindo para

su lindo bebé gatito y Púas se acercó a curiosear,

Púas se había escondido detrás del sillón. Los colores de las

madejas de hilo llamaron su atención y al inclinar su cabecita

para verlas mejor, se cayó dentro de la canasta

El erizo trató de salir pero no pudo. El hilo se había enganchado

en sus púas y lo había enredado todo.

La gatita al ver lo sucedido, dijo: - ¡Ahora que voy hacer!

Púas se sintió avergonzado y pidió perdón a la gatita, pero el hilo

estaba destrozado y no servía para hacer el gorrito.

Al llegar a casa Púas le contó a su mamá lo que había ocurrido.

Le pidió que ella le hiciera un gorrito para gatito. Su mamá le

dijo: - No te preocupes Púas yo lo haré!, pero ¡No tienes que

ser tan travieso!. ¡Has de tener más cuidado!

Púas le prometió a su mamá que sería más cuidadoso.

Cuando la mamá de Púas terminó el gorrito, Púas se sintió

muy contento y saltaba de alegría. Le llevó a Doña Gatita el

gorrito. Doña Gatita se puso muy feliz y agradeció a Púas.

Marisa Moreno SPain(Modificado)